El VIH, es el Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Al ingresar al cuerpo humano se instala en aquellos glóbulos blancos que se encargan de la defensa del organismo (Linfocitos T4), vive en ellas, se multiplica y las destruye, debilitando la defensa natural para responder a las infecciones que se presentan (es por eso que tienen que cuidarse de las mismas), ya que el sistema inmunológico se empobrece debilitando las defensas del organismo.
Veamos algunas nociones para tener en cuenta y sus vías de contagio
El uso adecuado de los antibióticos disponibles ya no es una recomendación; es una urgencia.
Las bacterias se están haciendo cada vez más fuertes, la investigación de nuevos medicamentos está en horas bajas y ya no es tan raro que los hospitales atiendan a pacientes infectados por agentes patógenos totalmente resistentes.
Foto: Imagen microscópica de la bacteria “Acinetobacter baumannii”, una de las que genera más resistencias.
Un equipo internacional de científicos ha descubierto que una nueva terapia anticancerígena que no ataca a las células sanas, según informa el coordinador de la investigación, el doctor Cohen-Armon, en la revista ‘Breast Cancer Research’.
La terapia utiliza los inhibidores de PARP (poliADP ribosa polimerasa), que se diseñaron originariamente para proteger a las células de la muerte celular bajo condiciones de estrés como el ictus o la inflamación.
Se ha visto bastante claro en los últimos años que el uso regular del éxtasis puede causar daños en el cerebro. Axones de células nerviosas pueden ser destruidos. Cómo son dañados y qué consecuencia puede tener esto, es ahora el foco de extensas investigaciones.
Aunque el éxtasis no es adictivo, esto no significa que sea una droga segura.
Uno puede asumir que, en general, si alteras el funcionamiento químico de tu cerebro, esto tendrá siempre unas consecuencias. Efectos positivos pueden ir siempre acompañados de negativos.
Controlar los factores de riesgo para la salud podría prevenir millones de muertes
Según un informe publicado el 27 de octubre por la OMS, la esperanza de vida podría aumentar en todo el mundo casi cinco años si se afrontaran cinco factores que afectan a la salud: la insuficiencia ponderal en la infancia, las prácticas sexuales de riesgo, el consumo de alcohol, la falta de agua salubre, de saneamiento y de higiene, y la hipertensión arterial.